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El mundo del perro siempre ha estado presente para mí. Desde pequeña, el contacto con perros callejeros me enseñó a verlos como individuos, capaces de gestionar su supervivencia. Aprendes que el tiempo y el espacio son importantes para la resolución de los conflictos y que lo más acertado es relacionarse de “igual a igual”: es más natural acercarse desde la colaboración, teniendo en cuenta que esa es una cualidad especial de los perros.

Ellos en todo momento usan señales de calma: observarlos nos abre una puerta para entender su lenguaje. Conviene observar antes que intervenir.

La calma es un estado fundamental para relacionarse con el perro, para hacer el camino juntos. Y hemos de aprender a descubrir cómo funciona la sincronización entre lo que tú sientes y las reacciones de tu perro. Saberlo ayuda a conseguir una gestión positiva de los conflictos que pudieran presentarse, ya que en cualquier momento de vida de un perro los problemas pueden encontrar sus soluciones específicas.

Los pilares fundamentales para construir una relación emocional sana con tu perro son la sinceridad, el respecto, la confianza y la empatía.

Los perros aprenden observando, como nosotros de pequeños, pero sus tiempos no son los nuestros. Cada uno necesita un período de tiempo propio para conocer cosas nuevas, lugares nuevos, situaciones distintas. Así como una cuidada y gradual exposición a los estímulos.

Tu perro es único, cada perro lo es. Y existe a nuestra disposición mucha información que permite acercarse, comprender su lenguaje y entender su punto de vista.

El perro pide, necesita, calma y equilibro.

En Barcelona comencé como paseadora. Poco tiempo después tuve guardería y ejercí asesoramiento personalizado sobre dificultades generales con perros. Al mismo tiempo, trabajé -recomendada por veterinario- en el cuidado de perros que debían seguir tratamientos médicos.

Pero la “educación canina” llegó con Nicolás Planterose.

También con otros profesionales y compañeros que creemos en una educación que respeta las etapas de maduración del perro, junto con una serie de herramientas que nos permiten no solo ocuparnos de las necesidades como también de sus capacidades.

Alejandra González