la confianza

Anteriormente hablábamos sobre las etapas de maduración del perro,este conocimiento nos permite comprenderlo.
En un entorno natural, sin intervención humana, los grupos de perros gestionan de manera voluntaria, que cantidad de cahorros generará el grupo.
Este cálculo lo realizan en función de que cada cachorro, necesitará de dos adultos para su cuidado.
El cuidado no es sinónimo de control sobre el comportamiento, sino una supervición desde lejos, sin intervencion sobre las experiencias del cahorro, intervienen como último recurso, en caso del que cachorro, realmente este corriendo algun peligro o ante la percepción del adulto,de que se encuentre en una situación que no pueda resolver solo, ante esta última alternativa,antes de intervenir, se dara tiempo para la observación, para cerciorarse de que realmente el cachorro no pueda resolver el problema por sí solo.
Mediante la intervención humana, solo conseguimos interrumpir la educacion del perro, interrumpimos la funcion natural de estas etapas.
Recuerdas lo que relatamos sobre la intervención durante la etapa del modisco?
Que al extraer de la boca del perro, aquello que ha encontrado por el camino, solo logramos que no aprenda a usar su boca, sino a tragárselo todo, antes de que tu quieras retirárselo?
Lo mismo ocurre en cada etapa, ante nuestra extraña necesidad de tener el control, el resultado que obtenemos,es justo lo contrario de lo que buscamos.
En esta misma etapa del modisco, se dan otros aspectos importantes, se dan la exploración por ejemplo, recuerdas lo que relatamos sobre el olfato?,mas otros aspectos que abordaremos en otras entradas.
En este caso me parece importante, algo que ocurre en una etapa siguiente, esta del mordisco, forma parte de la segunda etapa de maduración.
La tercera etapa de maduración, que comienza a los cinco meses y se prolonga hasta los ocho, donde comienza el despertar sexual,empieza con una fuerte interacción con los otros perros,se acentúan los juegos, por lo que todo esto, le permite al cachorro desarrollar su capacidad motora, en síntesis aprende a controlar su cuerpo.
Es indispensable entender, que en esta etapa no existe el autocontrol, no podemos exigir autocontrol, cuando la etapa de maduración por la cual esta pasando el cachorro, carece de este aspecto.
Nuestra parte de trabajo en la educación, deberá focalizarse en elegir buenos entornos,de manera progresiva y calmada, facilitandole el poder conocer individuos diversos, tanto cachorros como adultos, recuerdas cuando deciamos que los perros aprenden observando?.
No forzar tampoco al perro a pasar por situaciones, ni obligarlo a jugar, muchos humanos pareciera tambien, que a veces obligan a jugar sus perros.
Respetar los tiempos de cada individuo, tendremos el privilegio de ser observadores, de sus propias decisiones, esas que le aportaran aprendizaje,ese que le dara herramientas, para gestionar situaciones en su futuro.
Como humanos siempre aportando nuestra calma,si dejamos que nuestros perros de manera natural se sociabilicen,interactúen,decidan jugar o no hacerlo,acercarse o no, gestionando su propios tiempos, podremos construir un aspecto fundamental en la relación con el, uno de los pilares de la educación canina, la confianza.